Habitaciones

  • El dormitorio es el lugar destinado para el descanso y el aseo personal. No es un lugar de reunión o de encuentro, para ello están la sala de estar, la sala de juegos y los patios.
  • Para respetar la intimidad de cada uno no se debe entrar nunca en las habitaciones de los compañeros sin permiso del formador. Debes poner especial atención para no molestar a tus compañeros y aprovechar tú mismo el tiempo de descanso.
  • Mantén limpia y ordenada tu habitación para que te proporcione el ambiente de tranquilidad necesario. No claves puntas, ni grapas, ni pegues nada en las paredes, la puerta o el armario.
    La cama. Tienes que deshacerla y ventilarla bien antes de volver a hacerla. Pon las sábanas y mantas encima de la silla y después colócala con cuidado sobre el colchón.
  • La ropa. Por la noche debes doblar la ropa con cuidado y si está sucia ponerla en la bolsa de la ropa sucia. Deja también preparada la del día siguiente. Los zapatos colócalos juntos en su sitio y procura ventilarlos con frecuencia.
  • El armario. El armario no es un saco donde colocar las cosas de cualquier modo. Es un lugar que expresa nuestro cuidado y nuestro orden. Por eso debe estar siempre bien ordenado. Los domingos, al llegar, hay que deshacer la maleta y colocar las cosas en el armario con orden.
  • Levántate en cuanto te llamen. Unos minutos más en la cama no te harán descansar más y luego necesitarás ese tiempo para el aseo, el orden y la puntualidad. No olvides ventilar el dormitorio o la habitación abriendo todos los días las ventanas durante el desayuno y cerrándolas cuando acudas a clase.
  • Es necesario que cuides tu aspecto personal, la higiene y el vestido. Procura ducharte todos los días y ten siempre limpios y bien colocados la ropa y el calzado.
  • Antes de ir a clase, la habitación debe quedar bien ordenada y arreglada: la cama bien hecha; la ropa y los zapatos en su sitio; la ventana cerrada después de haber ventilado. La higiene de este lugar es muy importante.
  • A partir de las 23 horas debes estar acostado, con el pijama puesto, los dientes limpios y las cosas que necesites para el día siguiente preparadas.
  • Respeta exquisitamente a tu compañero, procura conocer sus costumbres y poneos de acuerdo para el orden y funcionamiento diario en la habitación que ambos compartís.
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